Viernes por la tarde. La
previsión de la meteo para el sábado es muy mala: lluvias, nieve en cotas relativamente
bajas, viento y más frío. Así que decidimos salir inmediatamente para aprovechar la hora
dorada de esta tarde y descubrir un entorno muy cercano que todavía no
conocemos: las Bassas de Can Dimoni, que se encuentran a unos 14 km de
Barcelona. Equipo mi mochila con lo básico, algo de agua y la R7 con sus
objetivos, y para allí que nos vamos sin pensarlo demasiado.
Al llegar al aparcamiento
habilitado comprobamos que estamos completamente solos en este rincón perdido y
desconocido del mundo. Unos conejos salen a saludarnos, correteando por el
prado, y eso nos hace sonreír y sentirnos estupendamente bien. Conejos he fotografiado
en varias ocasiones, pero esta vez tanto la luz como sus simpáticas poses juegan
a su favor y las imágenes resultantes son preciosas.
No hay mucho que caminar en este
espacio natural del Delta del Llobregat. Durante la primavera y el verano parte
del recorrido se cierra para proteger a la fauna residente. En apenas 15
minutos recorremos todo lo que hay que recorrer. Las dos balsas pequeñas no tienen
agua, así que nos concentramos en la grande. Cuando nos acercamos, un Aguilucho lagunero levanta el vuelo desde un árbol en la orilla y sobrevuela nuestras
cabezas sin darme tiempo a enfocarlo, alejándose rápidamente. Más adelante
encontramos una preciosa pluma escondida entre la vegetación, probablemente de
un Ratonero común. La recogemos como un presente que nos hace la Naturaleza y
como recuerdo de esta jornada. Una galápago, tengo mis dudas de si es una de
florida (invasora y muy extendida) o una leprosa (autóctona y muy escasa), sale
a nuestro encuentro posando para nosotros en mitad del camino.
Ya en la balsa grande, diversas
especies de aves acuáticas disfrutan de la tranquilidad de este lugar, rodeado
de extensos campos de alcachofas, uno de los cultivos estrella del Delta del
Llobregat. Podemos observar Ánades reales, un solitario Pato colorado, fochas
comunes, gallinetas de agua, zampullines... más tortugas. Todos ellos nadan de
aquí para allá aprovechando las últimas luces de esta tarde de marzo, con algo
de neblina, mientras se alimentan antes de llegar la larga noche.
Durante más de una hora
disfrutamos del paisaje, de la luz suave y cambiante, de las aves y del
silencio apenas roto por sus graznidos y cantos. Cuando finalmente el Sol se pone
tras el horizonte, la sensación de paz y calma del lugar calan profundamente en
nosotros y empieza a escucharse el profundo y lejano ulular de algún búho…
Más de cincuenta años han tenido
que pasar para descubrir un lugar que está a apenas veinte minutos en coche de mi
casa.
Si te esfuerzas por salir de tus
rutinas, descubrirás maravillas allí donde nunca habías mirado...
FECHA: 13 de Marzo de 2026. LUGAR: Basses de Can Dimoni (St. Boi de Llobregat, Barcelona). FOTOS: 1. Conejo común (Oryctolagus cuniculus) 2. Una Pluma de... Ratonero común? . 3. Vista panorámica de la Bassa Gran de Can Dimoni. 4. Una Galápago, la duda es si es una de Florida o una Leprosa... 5. Focha común (Fulica atra) CÁMARA: Canon R7 + RF 200-800 y RF-S 18-150. AVISO IMPORTANTE: El recorrido a pie por las Balsas de Can Dimoni se reduce en primavera y verano para proteger a la fauna. RESPETA las indicaciones.
