Muflones en el Pirineo. SOLO en el valle salvaje.
Día de Marmotas: rececho fotográfico de primavera en el Pirineo
Hemos subido a las montañas con un plan y un objetivo claros… pero ellas tenían sus propios planes y muchas sorpresas preparadas. Las intensas nevadas de este invierno mantienen el camino impracticable incluso para nuestro 4x4, así que no queda otra que intentarlo a pie, dejando el vehículo a más de diez kilómetros del punto donde esperábamos encontrarnos con las marmotas.
El día es precioso, con un cielo azul profundo que parece recién estrenado. Caminamos en silencio, atentos a cada detalle que emerge del paisaje. La primavera en el Pirineo se muestra radiante, viva y generosa. El agua fluye por todas partes y su música nos acompaña sumándose al canto de los pájaros.
La primera sorpresa llega pronto: un Piquituerto común se posa en un pino negro junto al camino regalándonos su belleza singular. Su pico, cruzado como unas tenazas, está hecho para abrir piñas y extraer los piñones que forman la base de su dieta. Poco después, unas formas extrañas nos llaman la atención en una pequeña charca nacida del deshielo. Son los huevos de la Rana bermeja, flotando en el agua fría mientras los adultos vigilan discretamente nuestra presencia.
Seguimos avanzando entre las cimas del Balandrau, el Tres Pics y el Fontlletera, montañas que he subido en varias ocasiones, recorriendo un paisaje que nos transmite una calma profunda y reconforta nuestras almas. Y entonces aparece el objetivo principal de la jornada: las marmotas, recién salidas de su hibernación. Pasamos casi una hora observándolas y grabando algunas tomas, siempre con cuidado de no interferir en su conducta, intentando ser una parte más del entorno que nos acoge. Corretean por los prados, se acicalan, pero sobre todo vigilan y se muestran atentas a los peligros.
Todas las marmotas que hoy vemos en los Pirineos proceden de los Alpes franceses. Fueron reintroducidas en el siglo XX, después de haberse extinguido en nuestras montañas hace más de 15.000 años. Su reintroducción buscaba ofrecer una presa alternativa a las Águilas reales, reduciendo así la presión sobre las poblaciones de rebecos. Pero las marmotas han sabido defenderse de las Águilas y hoy día puedes encontrarlas, o escucharlas, en los prados de montaña del Pirineo.
Un día lleno de sorpresas, vida, naturaleza salvaje y alta montaña. ¡Un auténtico Día de Marmotas!
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FOTOS y VIDEO. Fecha: 18.04.2026. LUGAR: Parc Natural de las cabeceras del Ter-Freser Fotos: 1. Piquituerto común (Loxia curvirostra) 2. Ranas bermejas (Rana temporaria) en una charca de deshielo 3. Panorámica del cordal entre el Balandrau y el Fontlletera (Girona). 4. Flores de Pascua (Pulsatilla vernalis) 5. Marmota (Marmota marmota). CÁMARA: Canon EOS R7 + RF 200-800 y RF-S 18-150
Parque Natural de las Cabeceras del Ter y el Freser
El Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser es uno de los mejores escenarios para descubrir la esencia de la alta montaña pirenaica: un territorio donde el silencio, la fauna salvaje y los paisajes infinitos se combinan en una experiencia difícil de olvidar. En esta ocasión recorremos la zona en ruta 4x4, partiendo de Ribes de Freser y ascendiendo por la pista de Fontlletera. Son casi 30 km de pista forestal, dura y pedregosa en algunos tramos, que nos conduce hasta Tregurà.
A mediados de abril, la nieve se mantiene en las cumbres más altas, encajada entre el Balandrau y el Fontlletera, dibujando un horizonte blanco que acompaña todo el trayecto. Aunque nos cruzamos con algunos senderistas, ciclistas de montaña y otros vehículos todoterreno, la sensación dominante es la de una soledad serena, perfecta para disfrutar del paisaje a un ritmo lento, con paradas constantes para fotografiar cada rincón y a sus habitantes.
Las marmotas, recién salidas de su hibernación, corretean por los prados siempre alerta ante el vuelo de las grandes rapaces. Buscamos rebecos en las laderas, aunque hoy no tenemos suerte. De vez en cuando un buitre leonado traza círculos sobre nuestras cabezas, pequeños pájaros se acercan curiosos y, al fondo, las montañas nevadas observan en silencio. Cada jornada en esta ruta es distinta: en otras ocasiones hemos visto el planeo del Quebrantahuesos, las huellas del zorro y la liebre sobre la nieve, el vuelo majestuoso del Águila Real o la agilidad de los rebecos. Hoy, simplemente, el Pirineo nos ha mostrado otra de sus caras.
Sea cual sea el día, este es un lugar perfecto para desconectar, respirar y dejarse llevar por la naturaleza salvaje de los Pirineos. Un rincón donde perderse para encontrarse.
Fecha: 18.04.25. Lugar: Parc Natural Cabeceras Ter Freser. Fotos: 1.Verderón serrano (Carduelis citrinella). 2. Buitre leonado (Gyps fulvus). 3. Vistas al Pirineo 4. Marmota (Marmota marmota) 5. Pardillo común (Linnaria cannabina)


