Aguilucho Lagunero en el Delta del Llobregat: un encuentro inesperado.

 


La mañana nos recibe en el Delta del Llobregat con un cielo cargado de nubes grises. Aun así, confiamos en que el Sol encuentre algún hueco para iluminar este pequeño paraíso de vida salvaje que resiste, tenaz, a la presión de Barcelona. La verdad es que hoy no teníamos muy claro a dónde ir, ni si podría valer la pena dadas las condiciones meteorológicas, pero de todas formas nos hemos dejado llevar hacia alguna parte y ahora estamos aquí, rodeados de Naturaleza.

Caminamos durante algo más de media hora por los senderos junto al río. Apenas vemos algunos pequeños pájaros inquietos, un conejo que desaparece rápidamente entre la vegetación y un mosaico de flores silvestres que perfuman el aire y contrastan con el verde intenso del lentisco que aquí abunda. Al llegar al punto escogido, la decepción nos sorprende: solo vemos un par de Ánsares comunes que dormitan en una pequeña isla. Esperamos mucho tiempo. Nada se mueve, ni en la laguna ni entre los cañaverales de la orilla. Resulta extraño ver tan poca vida en un lugar que normalmente suele rebosar de decenas de especies de aves... Las nubes se reflejan en el agua quieta y tranquila.

Estamos a punto de marcharnos cuando una gran sombra cruza el cielo. Una rapaz desciende en picado y se posa junto a los Ánsares. El corazón se nos encoge. Ha sido todo tan rápido que no he podido grabar la escena. Tardo unos segundos en reconocerla: es un Aguilucho lagunero, quizás una hembra o un juvenil por el plumaje que presenta. Hace décadas apenas quedaban doscientas parejas en todo el país, acosado por la transformación de los humedales y la presión del hombre. Hoy la especie se recupera lentamente, y verlo aquí, tan cerca de uno de los aeropuertos más transitados de Europa, es como un pequeño milagro.

Durante una hora lo observamos mientras se acicala con toda la calma del mundo. A nuestro alrededor, dos simpáticos zampullines chapotean junto a una pareja de preciosos patos colorados, y otras aves se dejan ver en la distancia. Cuando llega la hora de irnos, el Aguilucho sigue tomando el Sol completamente ajeno a todo. Nos despedimos en silencio, agradecidos por el inesperado encuentro que nos ha brindado, deseando poder reencontrarlo algún día.

Así es la Vida. Sigue tu instinto y encontrarás lo que te espera ahí afuera.



FECHA:  1 de Marzo de 2026. LUGAR: Espais Naturals del Delta del Llobregat (El Prat de Llobregat). FOTOS: 1. Flores de Rabanillo blanco (Diplotaxis erucoides) 2. Ànsar común (Anser anser).  3. Panorámica del Estany de Cal Tet. 4. Pato colorado (Netta rufina) 5. Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus). CÁMARA: Canon EOS R7 + RF 200-800 y RF-S 18-150.