El tramo del río Ter que discurre entre Torelló y Manlleu, en plena comarca de Osona, es uno de esos lugares que sorprenden incluso cuando ya los conoces. Aquí se encuentra un pequeño observatorio desde el que es posible contemplar una de las colonias de ardeidos más activas de la Cataluña interior. Es un espacio discreto, accesible y siempre lleno de vida.
Cada vez que paso cerca —ya sea camino del Ripollés para practicar deportes de montaña o cuando voy a enseñar tiro con arco en bosque a Tona— siento el impulso de detenerme unos minutos. El río siempre ofrece algo distinto: un comportamiento curioso, una luz especial, una especie inesperada. Y esta vez es todavía más diferente e intensa, porque añadimos un largo paseo sin prisa, de varias horas, para descubrir la ruta de los meandros y las islas fluviales de Gallifa y les Gambires.
El observatorio está vacío, como casi siempre, silencioso. A través de las estrechas aperturas de madera se abre un paisaje vibrante: decenas de aves posadas en los árboles de la ribera, otras descansando en pequeñas islas del río o sobre troncos caídos. La escena es hipnótica. Por momentos parece que nos trasladamos directamente al Delta del Okavango.
Durante casi una hora observamos con calma, disfrutando de los colores del cielo, del movimiento y el sonido del agua y de la actividad constante de las aves. Entre ellas, garzas reales, garcillas bueyeras, cormoranes grandes y, en la distancia, una preciosa Águila culebrera que nos sobrevuela desde el cielo azul profundo, recién llegada de su invernada en tierras de África. La naturaleza aquí no se esconde: se muestra tal cual es, intensa, cercana y salvaje.
Recorremos un tramo de unos 6 km de la Ruta de los meandros del Ter, un paseo sencillo y sin desnivel que permite descubrir esta zona y algunos rincones fantásticos, como la fuente del Peretó, donde esperamos a que la fauna del lugar, muy diversa, se ponga a tiro del objetivo de la cámara. Es un recorrido perfecto para disfrutar de la fauna, la flora y la tranquilidad del entorno ribereño acompañados por el canto de innumerables especies de pájaros: herrerillos, carboneros, ruiseñores... ideal para quienes aman el senderismo fácil, la fotografía de naturaleza o simplemente desean desconectar unos momentos del ruido cotidiano.
Ya sabes: si algún día circulas por la C‑17, a la altura de Les Masies de Voltregà, tómate unos minutos para visitar este pequeño paraíso. Es un lugar que siempre recompensa con momentos únicos que no olvidarás.
A continuación puedes ver el video de 4 minutos. Si te gusta, suscríbete al canal de Youtube para seguir todos mis avistamientos!
FOTOS de ARCHIVO. Fecha: 18.04.2025. LUGAR: Observatorio de aves de las Riberas del Ter. Fotos: 1. Milano negro (Milvus migrans) 2. Garcilla bueyera con plumaje nupcial (Bubulcus ibis). 3. Colonia de aves en el río Ter (Masíes de Voltregá). 4. Garza real (Ardea cinerea) 5. Cormoran grande (Phalacrocorax carbo. CÁMARA: Canon SX70 HS.
NUEVO VIDEO. Fecha: 05.04.2026. LUGAR: Tramo entre Torelló y Manlleu. CÁMARA: Canon EOS R7 y objetivos RF 200-800 y RF-S 18-150.
