La verdad es que este invierno está siendo bastante duro, con muchos días de frío, viento, lluvia y nieve. Esta mañana, tras una nueva nevada que afectó a casi toda Catalunya, me levanté con la idea de volver a encontrarme con alguno de mis animales salvajes en una de mis zonas preferidas, así que cogí un par de cámaras y me fuí, sin pensarlo demasiado.
Al llegar, la temperatura rondaba los 0º y el fuerte viento racheado hacía que la sensación térmica fuese de muchos grados menos. Durante varias horas recorrí las pistas heladas grabando el paisaje nevado, hasta llegar cerca de uno de mis escondites naturales preferidos, en el que he podido grabar a Zorros y Corzos en varias ocasiones. Sin embargo, hoy el día me había preparado un cóctel de huellas indescifrables. Mientras caminaba por los senderos, aquí me aparecía la huella de un jabalí, allí las de una liebre?, allá posiblemente la de un tejón y al final de la mañana una serie de trazos que me hicieron imaginarme a 3 o 4 corzos jugando y haciendo sus cabriolas habituales sobre el terreno cubierto de una fina capa blanca...
A veces, fotografiar animales salvajes no es nada fácil, pero lo que importa son las sensaciones que vives y se quedan contigo: la Naturaleza, el frío, el viento, la nieve, el hielo, el paisaje blanco y helado... Aunque hoy no he tenido la oportunidad de fotografiar a ningún animal, la experiencia ha sido increíble y sé que ellos están ahí... dejando huella.
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FECHA: 25 de Enero de 2026. LUGAR: Catalunya central. FOTOS: 1. Posiblemente, huellas de Liebre (Lepus granatensis) 2. Bosque de Pino Rojo (Pinus sylvestris). 3. Panorámica del paisaje nevado. 4. Un momento durante la gélida espera. 5. Posible huella de Tejón (Meles meles). CÁMARAS: Canon EOS R7 y Olympus TG-6.
